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.:  Bakunin  :  Baudrillard  :  Bierce  :  Borges  :..... 

 

La rebeldía contra la influencia natural de la sociedad es para el individuo mucho más difícil que la rebeldía contra la sociedad oficialmente organizada, contra el Estado, aunque a menudo sea tan inevitable como esta última. La tiranía social, con frecuencia aplastante y funesta, no presenta ese carácter de violencia imperativa, de despotismo legalizado y formal que distingue a la autoridad del Estado. No se impone como una ley a la que todo individuo debe por fuerza someterse bajo pena de castigo jurídico. Su acción es más suave, más insinuante, más imperceptible, pero también más poderosa (...) para rebelarse contra la influencia que la sociedad ejerce naturalmente sobre él, el hombre debe, al menos en parte, rebelarse contra sí mismo.

Mijail Bakunin
Euvres, I.

 

 

 

 


HP (By Wang Guangyi)
 


 

 

Textos de Bakunin:

La Libertad (textos escogidos)
Socialismo sin Estado

 

 


La producción ininterrumpida de positividad tiene una consecuencia terrorífica. Si la negatividad engendra la crisis y la crítica, la positividad absoluta engendra, a su vez, la catástrofe, por incapacidad de destilar la crisis y la crítica en dosis homeopáticas. Cualquier estructura que acose, que expulse y exorcice sus elementos negativos, corre el peligro de una catástrofe por reversión total. De la misma manera que cualquier cuerpo biológico que acose y elimine sus gérmenes, sus bacilos, sus parásitos, sus enemigos biológicos, corre el peligro de el cáncer y la metástasis, es decir de una positividad devoradora de sus propias células. O el peligro viral de ser devorado por sus propios anticuerpos, ahora sin empleo. Todo lo que expurga su parte maldita firma su propia muerte. Así reza el teorema de la parte maldita.

Jean Baudrillard
La Transparencia del Mal

 

 

Textos de Baudrillard:

El Sistema de los Objetos
La Transparencia del Mal
El Paroxista Indiferente
El Espíritu del Terrorismo (artículo)

 

 


Un Orador que padecía la atrofia del órgano del sentido común, se levantó de su banca en la sala de legislatura y señaló con orgullo su Inmaculado Escudo de Armas. Al observar lo que parecía ser el índice del desdén, señalándolo, el Inmaculado Escudo de Armas se puso negro de rabia. Al ver que el Inmaculado Escudo de Armas se ennegrecía, gracias a lo que él suponía que era la lista de sus propios errores evidenciándose a través de los afeites que cubría las faltas, el Orador cayó muerto de mortificación. Al ver que el Orador moría por lo que ellos suponían que era la atrofia del órgano del sentido común, sus colegas resolvieron que cada vez que levantaran la sesión porque estaban cansados, lo hicieran en memoria de aquél que con tanta frecuencia los pusiera en ese estado. 

Ambrose Bierce
De los minutos
en Fábulas Fantásticas

Fragmentos de Bierce:

 

Textos de Bierce:

Diccionario del Diablo
Fábulas Fantásticas
El Club de los Parricidas
Fragmentos (selección personal)

 

 


Hombres desventurados y dañinos, hombres que pisan el pan, hombres que desatienden el clamor de los cobradores de impuestos y de los huérfanos, hombres en cuya ropa interior están figurados el fénix y el dragón, hombres que niegan la verdad de los libros impresos, hombres que dejan que sus lágrimas corran mirando el norte, molestan la ventura de nuestros ríos y la antigua confianza de nuestros mares. En barcos averiados y deleznables afrontan noche y día la tempestad. Su objeto no es benévolo: no son ni fueron nunca los verdaderos amigos del navegante. Lejos de prestarle ayuda, lo acometen con ferocísimo impulso y lo convidan a la ruina, a la mutilación o a la muerte. Violan así las leyes naturales del Universo, de suerte que los ríos se desbordan, las riberas se anegan, los hijos se vuelven contra los padres y los principios de humedad y sequía son alterados. Por consiguiente te encomiendo el castigo, almirante Kvo-Lang. No pongas en olvido que la demencia es un atributo imperial y que sería presunción en un súbdito intentar asumirla. Sé cruel, sé justo, sé obedecido, sé victorioso.

Jorge Luís Borges
La Viuda Ching
Pirata
en Historia Universal de la Infamia

 

 

Textos de Borges:

El Aleph
El Incivil Maestro de Ceremonias Kotsuke no Suke (de Historia Universal de la Infamia)